Fallece el Dr. Hugo Galera Davidson, Colegiado de Honor del Real e Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Sevilla

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Querido Profesor:

Con tu partida, la Medicina sevillana se ha quedado huérfana de un maestro de maestros, un auténtico galeno ilustre del s. XX y XXI, alguien excepcional que dejó huella. He tenido el privilegio de disfrutar de tus múltiples virtudes académicas y profesionales, de tu basta cultura, pero sobre todo de tu calidad humana. Además, he tenido el privilegio de ser tu amigo. Siempre que te necesité estuviste a mi lado. Gracias. Siento desde mi más profundo corazón no haber podido despedirte. Descansa en paz.

En la tierra dejas la bonita lectura de que un hombre no es solo de donde nace (Santa Cruz de Tenerife), sino también de donde vive, realiza su trayectoria profesional y vida familiar: Sevilla.

Dejas también un gran legado, reflejo de tu apasionada manera de vivir y amar el conocimiento. Una fructífera trayectoria, un brillante currículum que resumo brevemente.

Cursaste la Licenciatura en Granada y Madrid. Te doctoraste en Madrid con Premio Extraordinario y te formaste como especialista en la Fundación Jiménez Díaz, donde la relación con el Profesor Oliva te hizo concebir la especialidad como una disciplina anatomo-clínica que practicaste durante todo tu ejercicio profesional.

Luego, en el Instituto Santiago Ramón y Cajal, te transmitieron que el trabajo debe ser riguroso y que, aplicando una metodología científica y estimulando la investigación, proporciona la información que permite obtener diagnósticos de certeza.

Siempre te identificaste con el espíritu de la Escuela Histológica Española, la que te profesó un especial reconocimiento a lo largo de tu andadura profesional.

Iniciaste tu trayectoria docente con el Profesor Zamorano, en Salamanca, logrando por oposición la plaza de Profesor Adjunto de Histología en 1965, donde dedicaste especial atención a la investigación en la Patología Endocrina. Como resultado describiste por primera vez en nuestro país, el carcinoma medular de origen Parafolicular.

Por tu vocación investigadora, profundizaste en el campo del Citodiagnóstico (Citometria), participando en varios proyectos en colaboración con el Profesor Wied de la Universidad de Chicago y con el Profesor Bibbo de la Universidad Thomas Jefferson de Filadelfia, líneas de colaboración que mantuviste permanentemente.

Completaste tu formación con estancias prolongadas y repetidas en Boston City Hospital, en el London Hospital y en la Universidad de Heidelberg con el Profesor Rossner, donde empezaste con la microscopia electrónica, técnica pionera en tu especialidad.

En 1969, te trasladaste en comisión de servicio a la Universidad de la Laguna para inaugurar la Facultad de Medicina y organizar la Cátedra y el Servicio de Anatomía Patológica, etapa que siempre te evocaron gratos e inolvidables recuerdos.

En 1971, obtuviste por oposición la Cátedra de la Facultad de Medicina de Granada. Tras tu intenso recorrido como catedrático entre bellas ciudades, junto a tu mujer Rosa, elegisteis Sevilla para que vuestros cinco hijos (Hugo, Diego, Francisco, Mª Rosa y María) crecieran en un medio donde pudieran desarrollar su formación universitaria y acceder al mundo laboral. Así, un joven catedrático Profesor Hugo Galera Davidson se bajó en la última estación como profesor en Sevilla, para privilegio de la Universidad, alumnos, Colegio de Médicos, médicos, pacientes y de la sociedad sevillana en general.

Era 1973 cuando tomaste posesión de la Cátedra de Anatomía Patológica en la Facultad de Medicina de Sevilla. Un año después, se inauguró el Hospital Clínico Universitario, actual Hospital Virgen Macarena, asumiendo la Jefatura del Departamento de Anatomía Patológica con la responsabilidad de organizar y atender las necesidades asistenciales de su área sanitaria con más de 450.000 habitantes. Desde ese momento, intensificaste aún más la actividad científica, estimulando a los miembros de tu departamento para que realizaran Tesis Doctorales, participaran en líneas de investigación, publicaciones, ponencias y asistieran a Congresos Nacionales e Internacionales.

Dejaste también una extensa producción científica: 300 publicaciones, varias monografías, libros de reconocido prestigio… Dirigiste más de 100 Tesis Doctorales, fuiste presidente de tres congresos nacionales de tu especialidad e impartiste más de 400 conferencias sobre temas médicos, históricos y sociales.

Pero una de las facetas más relevantes de tu vida académica siempre fue tu especial interés por la formación del personal docente. Prueba de ello, es el número de Catedráticos (8) y Profesores Titulares (10) que se formaron en tu prestigiosa escuela. Por ello, lo reitero, se ha ido un maestro de maestros como los profesores Matilla, Nogales, Carrascal, Toro Rojas, Cabrera Galván, Martín Lacave, López Beltrán y su inseparable discípulo, colaborador y amigo, el Profesor Ricardo Cámpora, que te ha relevado en tus cargos del Hospital Macarena y la Universidad.

Como reconocimiento a tu trayectoria académica y profesional, ingresaste en la Real Academia de Medicina de Sevilla (RAMSE) en 1987 con un discurso sobre “Historia natural del Cáncer”. Más tarde, como Presidente de la RAMSE (2009-2013), impulsaste y creaste plazas de Académicos Numerarios y Correspondientes, cuyas áreas de conocimiento enriquecieron la nómina de esta Docta y Tricentenaria Corporación, reconocida en 1700.

En 1975, tomaste posesión como Director del Centro Regional de Oncología Duque del Infantado de Sevilla, cuyo cierre estaba previsto, pero gracias a tu magnífica gestión, conseguiste su permanencia y la del personal sanitario, convirtiéndolo en un hospital de reconocido prestigio.

Tu amplia experiencia adquirida en la gestión sanitaria, te estimuló a involucrarte en otros proyectos sanitarios sevillanos. Así, otro de tus grandes retos fue participar con el Profesor Loscertales y un grupo minoritario de médicos de confianza, en la adquisición de la Cruz Roja de Triana para transformarla en un hospital privado, con servicios y tecnología de vanguardia y de referencia en el tratamiento del cáncer, generando más de 500 puestos de trabajo de los distintos estamentos de la salud y aportando riqueza para Sevilla.

Con estas líneas, que duele escribirlas, solo pretendo hacer justicia, destacando las facetas más brillantes de tu sobresaliente trayectoria profesional. Pero, no quiero dejar de resaltar que en lo personal eras exquisito en el trato con los compañeros, amigos y pacientes. Siempre atendías con agrado todas las peticiones para obtener sus diagnósticos de certeza que eran determinantes para aplicar las estrategias terapéuticas adecuadas, tanto regladas como en biopsias intraoperatorias.

Por tu personalidad, te integraste plenamente en Sevilla participando en las costumbres más arraigadas de nuestra ciudad: Rey Mago, Presidente de Club Deportivo RBB y, como no, compartiendo los silencios de la Maestranza… En lo personal había algo innegociable. Tu afición por el deporte: navegar en tu velero Macarena. Un día me comentaste que añorabas realizar tu asignatura pendiente: dar la vuelta al mundo para disfrutar de ese mar sereno alternando con sus aguas bravas y turbulentas como si de una protesta se tratara, como si le hubieran invadido su territorio.

Dado tu talante colegial, desde el primer momento que te incorporaste en Sevilla, te colegiaste en el Real e Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Sevilla. Fue en agosto de 1973, donde te asignaron el número 4.688 de colegiado, número que mantendrá y respetará tu Colegio de Médicos. Simultáneamente con tus obligaciones docentes, investigadoras y asistenciales, desde el primer momento, te involucraste en esta casa participando de forma intensa en la activad colegial, aportando tus profundos conocimientos y experiencia en la formación de colegiados. Impartiste conferencias, participaste en ponencias, foros de debate, formando parte en los Tribunales de los Premios científicos y en los Premios de San Lucas. Aún recuerdo la inauguración del Curso Académico 2010-2011 en el que impartiste la conferencia magistral sobre Cáncer de Pulmón.

Ante tu actitud y prestigio, fue indiscutible y de justicia tu nombramiento como Presidente del Comité de Expertos (CE) durante mi legislatura como Presidente del RICOMS (2013-2018). Gracias por coordinar y asesorar la actividad científica y docente y por transmitir el conocimiento científico desinteresadamente. Como reconocimiento por toda tu intensa actividad científica e incondicional entrega al RICOMS, la Junta Directiva aprobó por unanimidad concederte la máxima distinción: Colegiado de Honor Medalla de Oro.

Como dice Demicio Ulpiano, jurista romano: “a cada uno hay que darle lo que le corresponde”. Por ese motivo, la Junta Permanente del RICOMS, ratificado por la Junta Directiva, aprobó por unanimidad solicitar desde el Colegio que se te concediera  el ingreso en la Orden de Alfonso X El Sabio, dados tus méritos académicos, prestigio profesional, social y contribuir a la asistencia médica de excelencia como garantes de la salud de los ciudadanos, mediante la creación de un hospital privado que aporta trabajo y riqueza para Sevilla. Recuerdo que 1.000 cartas respaldaron esta petición. Y como no podía ser de otra forma se publicó en el BOE (Real Decreto 954/1988) la concesión.

No quiero terminar sin destacar, que en ese espacio íntimo que cada ser humano posee, el tuyo siempre estuvo ocupado por el cariño y orgullo de tu familia, padres, hermano, tu mujer Rosa, tus cinco hijos y tus 12 nietos. Para los que hemos tenido el privilegio de ser tus amigos, siempre fuiste un ejemplo de generosidad.

Excmo. Profesor Dr. D. Hugo Galera Davidson, en nombre de su Colegio de Médicos, su presidente y Junta Directiva y los más de 10.000 colegiados que representa el RICOMS manifestamos el honor y privilegio de haber contado con el colegiado 4.688, ejemplo a seguir en sus múltiples facetas: científica, docente, profesional y humana, con el valor añadido de tu insuperable talante colegial. Gracias por escribir con mayúsculas una página imborrable de la Medicina de esta ciudad. Gracias por todo profe, como me gustaba llamarte. Adiós amigo. Se ha ido uno de los grandes, uno de los de antes. Alguien irrepetible.

 Juan Bautista Alcañiz Folch.
Ex Presidente del Real e Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Sevilla.

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