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En Andalucía se registraron 124 casos de agresiones a médicos durante 2018, de los cuales 7 tuvieron lugar en Almería y un 55% en Atención Primaria

Los profesionales sanitarios que sufran alguna agresión tienen que “denunciar”, según afirman el presidente del Colegio de Médicos, el Delegado Territorial de Salud y Familias y el Interlocutor Sanitario de la Polícia Nacional

El Colegio de Médicos de Almería acogió, en la tarde de ayer, una charla informativa enfocada en evitar la existencia de cualquier tipo de violencia en el ámbito sanitario y, en el caso de producirse, mejorar la protección de las víctimas (profesionales sanitarios). El encuentro contó con la asistencia del presidente del Colegio de Médicos, Francisco José Martínez Amo, quien lamentó que: “desgraciadamente, en estos momentos, las agresiones a los médicos siguen estando de moda. Tenemos que buscar una solución a este grave problema y tomar medidas contra los agresores con penalizaciones como, por ejemplo, quitar durante un tiempo de la asistencia sanitaria”. Para el presidente del Colegio de Médicos de Almería, “las agresiones a los médicos constituyen un problema que no hace más que agravarse y es una situación lamentable”.

A continuación, el delegado territorial de Salud y Familia, Juan de la Cruz Belmonte, explicó que: “todo nuestro empeño se centra en reducir, en la medida de lo posible, esta lacra. Tenemos que proteger a los sanitarios y, para ello, está en marcha el Plan Acción Junta de Andalucía, pero necesitamos conocer los casos de agresiones”. Durante su intervención, Juan de la Cruz Belmonte, reiteró que es fundamental que los profesionales sanitarios “denuncien porque necesitamos datos, ya que sin ellos no podemos exigir soluciones”. Colocar carteles avisando sobre las consecuencias que conlleva la agresión a un médico o sustituir los datos personales del profesional sanitario por su número de colegiado fueron algunas de las medidas que detalló el Delegado territorial de Salud.

El interlocutor Sanitario de la Policía Nacional en Almería, Jesús Heredia, también coincidió en destacar que “denunciar es fundamental”, puesto que la Fiscalía responde a estas agresiones y, además, “es muy importante que tener referencias en el Registro de Información de Agresiones. “En el Poniente se está desarrollando un botón virtual que, cuando se pulsa, llama directamente al Centro de Vigilancia. De esta forma, se registran los datos de la llamada y se genera el número de incidencia”. También señaló que “es necesario que la denuncia sea más accesible para el profesional sanitario y así poder luchar de una manera más efectiva contra la normalización de conductas inaceptables”.

El interlocutor de la Policía Nacional en Almería destacó la importancia de que los sanitarios sepan como afrontar determinadas situaciones, sobre todo, para ganar tiempo. “Tenemos que conocer la realidad, los tipos de agresiones que se producen. Nos enfrentamos a dos realidades, por un lado, la situación que determinan las estadísticas y, por otro, las agresiones que se producen pero que no se denuncian”.

Durante su intervención, Jesús Heredia explicó que estadísticamente y según recogen los dados de la Organización Médica Colegial, se registraron durante el pasado año; 1234 actos violentos, de los cuales 207 fueron agresiones y 914 a mujeres. En Andalucía se cometieron 124 casos y, concretamente, en Almería se registraron 7 agresiones. El 55% de las agresiones tuvieron lugar en los servicios de atención primaria, sin embargo, solo se llega a denunciar el 10% de las mismas; un dato que calificó el interlocutor de la Policía Nacional como “preocupante”.

Tanto el presidente del Colegio de Médicos de Almería, como el Delegado Territorial de Salud y el Interlocutor Sanitario de la Policía Nacional en Almería coincidieron en destacar que “la prioridad” en la actualidad es erradicar y evitar, de una vez por todas, la violencia contra los profesionales sanitarios. Además, estas agresiones suponen una “presión añadida” para los profesionales sanitarios generando “ansiedad, preocupación, estrés e incluso depresión”.

Otra de las medidas que se han puesto en marcha es la figura del interlocutor policial nacional sanitario, que se encarga de coordinar, cooperar, desarrollar y ejecutar las actuaciones relacionadas con cualquier manifestación de violencia o intimidación a personal sanitario. Además son el punto de contacto permanente con los representantes de los centros médicos, colegios profesionales y autoridades territoriales competentes.

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