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Los facultativos abordan la detección precoz de la violencia en la población especialmente vulnerable

El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Jaén, ha desarrollado un Curso de Formación denominado “El papel del médico frente a la violencia. Tu ayuda es necesaria”, bajo la Dirección del Dr. Ángel Hernández Gil, Presidente de la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Jaén. Presentó el Curso el Dr. Hernández, Vocal de la Comisión Central de Deontología de la OMC, justificando la formación en la violencia, “problema de salud pública e individual de magnitudes desconocidas”, al resultar esencial la coordinación entre los profesionales sanitarios y jurídicos para la detección precoz de la violencia, tal y como recoge el reciente Pacto de Estado contra la violencia sobre la mujer. Señalo el Dr. Hernández que “el médico deontológicamente está obligado a denunciar estos cuadros; no puede volver la cara hacia otro lado. La ayuda del médico es necesaria para erradicar este problema”.

En la primera sesión del curso, el Dr. D. Emilio García De la Torre, presidente del COM de Jaén, tras dar a conocer destacó entre los principales objetivos del curso el trasladar a los médicos y demás profesionales sanitarios las características y la complejidad de la lacra de los malos tratos contra las mujeres, contra los menores y contra los ancianos y profundizar en las principales guías de detección precoz de violencia sobre estos grupos de la población especialmente vulnerables.

Continuó el acto inaugural con la intervención del  Ilmo. Sr. D. Humberto Herrera Fiestas, Juez Decano de los Juzgados de Jaén, quien tras felicitar al Colegio de Médicos de Jaén por esta iniciativa, recordó al auditorio el desarrollo legislativo frente al importante problema de la violencia -tipificación del delito de violencia en el ámbito familiar (CP 1989, 1995 y 1999) y con leyes y normas específicas posteriores, especialmente la Ley Orgánica 1/2004 de Protección integral a las víctimas de violencia de género. Hizo igualmente hincapié en el concepto de persona frágil y vulnerable, característica ésta propia de los grupos poblacionales de mujeres, menores y personas mayores. Prosiguió la sesión el Ilmo. Sr. D. Carlos Rueda Beltrán, Fiscal Jefe de la Fiscalía Provincial de Jaén. El jurista recordó la necesidad de cooperación de los profesionales sanitarios en la persecución de estos delitos, siendo fundamental la emisión del parte judicial cuando se confirme la existencia de malos tratos, o bien la comunicación a la Fiscalía cuando solamente exista sospecha de que pueda existir un caso clínico de maltrato, para que se inicien diligencias de investigación, siempre con medidas de protección hacia la víctima, destinadas a confirmar o descartar dichos cuadros.

El acto inaugural tuvo como principal ponente a la Dra. Dª. María Castellano Arroyo, Catedrática Medicina Legal y Toxicología de la Universidad de Alcalá de Henares. En su intervención, la Dra. Castellano, tomó como referencia una de sus principales obras, el Decálogo contra la Violencia de Género, también denominado Declaración de Badajoz. En el mismo se señala que es primordial una adecuada información y educación desde la infancia en la realidad legal en lo que se refiere a la obligación del respeto a las personas, iguales en derechos y en dignidad, considerando estas conductas como rechazables socialmente y fuera de cualquier justificación, en el que juegan un papel esencial los medios de comunicación. Resulta primordial la detección y abordaje precoz del problema con los recursos disponibles, velando y cuidando, en primer lugar, la seguridad de la víctima. Se exige un compromiso familiar en reconocer la realidad del hecho, apoyar a la víctima en su seguridad e impulsar la denuncia. La Colegiada de Honor del COM de Jaén, Dra. Castellano, incidió en la importancia del ámbito médico-asistencial para detectar de modo precoz las situaciones de maltrato y atender el problema como un tema de salud individual y pública. Igualmente, destacó la trascendente labor del ámbito policial al atender el problema adecuadamente desde su origen, al cuidar la dignidad de la víctima, facilitando la denuncia y la asistencia médica, y al ofrecer la posibilidad de solicitar la correspondiente orden de protección. De igual modo, resulta esencial tanto el ámbito judicial (Jueces y Ministerio Fiscal), quienes adoptan las medidas adecuadas a la seguridad de la víctima, como la evaluación médico-forense realizada en las Unidades de Valoración Integral de Violencia de Género por parte de médicos forenses, psicólogos y trabajadores sociales. En ellas se procede a la evaluación médica y psicológica-psiquiátrica de las víctimas, incluidos los hijos menores de edad. Sus objetivos son armonizar la información obtenida de la víctima, de los hijos y del agresor para comprender y explicar la dinámica de la relación de pareja y de la violencia, valorar el daño y evaluar los apoyos médico-psicológicos necesarios para la mejor recuperación personal y socio-laboral de la víctima. Así mismo, es fundamental la evaluación del agresor orientada a la determinación del riesgo que éste representa para la víctima. Finalizó la ex-Vocal de la Comisión Central de Deontología señalando que “sólo con un compromiso de todos, es posible enfrentarse al difícil problema de la violencia”.

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